Ayer, día de compras navideñas, L. me compró la entrada para ver RAIDERS ON THE STORM. Esta banda no es otra que The Doors, sin Morrison ni el batería original. El poeta-ácido-psicodélico ha sido sustido por Ian Astbury, el cantante de The Cult.
Raiders on the Storm se trata de una banda revivalista, a mi parecer. Los ex-miembros del grupo califoniano se dedican a ir de bolos tocando las canciones que ya compusieron en los sesenta y setenta. Es lo mismo que está haciendo Queen con Paul Rodgers (Bad Co.), es decir, un refrito de los temas originales. Parecido a lo que está haciendo The Who, aunque el punto diferenciador es que The Who, a pesar de su disolución oficial en los ochenta, continuó dando mágnificos conciertos. The Doors y Queen desaparecieron con la muerte de sus respectivos líderes, quieran o no admitirlo sus miembros.
¿Pero, es lo mismo? ¿Es el grupo u otro grupo tocando sus propias canciones?
A algunos les puede gustar y otros pueden detestarlo. Creo que está muy bien que estas bandas hambrientas de dinero y de fama vuelvan a la carretera. Para nosotros, las generaciones posteriores a aquellas que pudieron disfrutar de las formaciones originales, es una oportunidad de revisitar en directo aquellos éxitos que por un momento se convierten en canciones, dejando atrás la Historia de la música, el aura de la leyenda.

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